Guía breve de 8 pasos para ser una persona extraordinaria.



“Un 80% del tiempo lo único que importa es lo que haces. Para el 20% restante inventamos las palabras. La mayor parte de empresas que conozco son palabras. Mi trabajo es convertir las palabras en poemas. Y esto solo ocurre si al final inspiran actos. Eso es lo que hoy pretendo “. El autor, al comienzo de un Taller de Sentido Común en un cliente

Por qué hacer esta guía

Hoy he salido a agitar la mente entre los árboles. Caminé despojado de toda dignidad para perderla. Lo hice bajo el principio rector que ahora me acompaña: “Ante cualquier duda o emergencia: vive“ De hecho, sal y vive. Porque los libros lo soportan todo pero los principios y los hechos, no.

Me encuentro a diario con que hemos olvidado lo esencial. Así que cada día renuncio a todo por recuperarlo. También me encuentro con que parece que nunca es tarde para ser lo suficientemente imbécil. De modo que cada día procuro no serlo en absoluto. Aunque en términos generales lo he logrado, reconozco serias recaídas. No tomes por ello este artículo demasiado en serio.

Alguien extraordinario es esa persona que nos llama verdaderamente la atención por ser diferente, único y valioso. De modo que ante esta fotografía de lo ordinario que he presentado, parece que alguien extraordinario es todo aquel que no haya perdido el contacto con lo básico (el sentido común, la cercanía, la sencillez) y que además no sea suficientemente imbécil.

He creído después de más de treinta años que podría ser útil para ti, lector que sufres en silencio, y para mí, escritor que pierdo mi memoria, disponer de una guía breve para ser extraordinario. Así que la comparto:

1. Es extraordinario hacer lo que te gusta

Algo aprendí en el trabajo: Si haces aquello que te gusta, todo lo demás sencillamente llega. Puede tardar más o menos, puede que el camino sea corto o afortunadamente largo. Pero llega, no tengo duda. No hay nada más inspirador que alguien inspirado.

Algo aprendí del amor: Si apuestas por esa chica o ese chico que te gusta, hay al menos una opción de dos posibles de que tú también le gustes. Si no lo haces, no hay ninguna.

Algo aprendí del éxito: No es el reconocimiento de los otros sobre lo que haces; sino tu reconocimiento propio al vivir cada día de acuerdo a aquello que te gusta. Si hubiera hecho caso a mi familia, a mis profesores o a aquellos desconocidos que se acercaron a mí para revelarme cuál era mi futuro, ten por seguro, lector, que jamás hubieras leído este mismo artículo.

Cuando casi nadie hace lo que le gusta, es extraordinario que hagas aquello que te gusta.

2. Es extraordinario dar y recibir

Cuenta el doctor Alonso Puig que en una ocasión el director del Instituto del Cerebro dijo ante una audiencia: “Genio se nace, a imbécil se llega” Y ante la pregunta de uno de los asistentes sobre qué hay entre medias del genio y el imbécil, nuestro personajes respondió: “El sistema educativo”.

Tengo una teoría respecto a esto. Soy un superviviente asombroso de una férrea y desastrosa educación conservadora. El sistema educativo que hemos vivido es la mitad de vida que toda persona necesita. Se resume en ese aula de cal blanca y pizarra verde oscura donde se nos enseñó de forma continua, incansable y reiterada a RECIBIR (recopilar, memorizar, almacenar, contener, aguantar, compilar) pero nadie nos enseñó a DAR (sentir, pensar, ofrecer, regalar, aprender, agradecer, pedir).

Dar a los demás o al mundo es el mayor placer que jamás he descubierto. Lo único que me dieron muchos profesores de mi escuela fue miedo. A amar aprendí fuera de clase. Lo que sigue es una de las millones de cosas que descubrí tras mi aprendizaje.

Si rellenas ambas líneas continuas con la misma palabra, esta frase es siempre es válida:
•DAR ________ de forma sincera consiste en encontrar satisfacción personal en que otros puedan RECIBIR ________.

Cuando casi todo el mundo solo saber dar o recibir, es extraordinario que sepas dar y recibir.

3. Es extraordinario ver lo invisible

Hace poco hablé con un amigo que acababa de terminar un Master Ejecutivo Internacional de Ego en una de esas grandes Escuelas de nEGOcio. Me empezó a hablar de su vida pero yo no la encontraba. Así que le dije: “Lo siento, pero yo no veo síntomas de vida en lo que me comentas” De modo que muy excitado rapidamente trató de convencerme. Empleó una gran cantidad de herramientas, técnicas y modelos que le habían enseñado para hacerlo.

Pero aún así, me disculpé y tuve que admitir que seguía sin ver un atisbo de vida en sus palabras. Cuando le dije esto, empezó a defenderse. Parecía sentirse atacado así que hice todo lo posible para que no se sintiera así. Le dije “Verás, Antonio, no tengo nada contra ti. A tí y a mí nos han educado para ver las cosas visibles. Lo único que nos diferencia es que yo luego me permití vivir para poder ver las invisibles.”

Cuando todo el mundo valora aquello que es visible, es extraordinario que veas lo invisible.

4. Es extraordinario ser tu mismo

Tras sobrevivir a mis años de escuela, mi periplo completo es aún más sorprendente. Que alguien creativo y sensible como yo, haya llegado hasta este día es un completo milagro. Que además lo haya hecho siendo él mismo, entiendo que resulte a todas luces increíble. No me molestaré como mi amigo en convencerte.

Solamente puedo asegurar que la mayor parte de mi vida he sido dueño de mi propia voluntad. Nadie puede darme libertad porque solo yo me hago libre.

Cuando todo el mundo quiere ser otra persona, es extraordinario que quieras ser tú mismo.

5. Es extraordinario ser sencillo

Estamos en crisis porque nadie se conformó con lo sencillo. Estamos en crisis porque hay un exceso de personas complejas en el mundo. Reto a cualquier alto directivo o ejecutivo a que me diga en castellano a qué se dedica, el nombre de su coche, el de su reloj o el de su departamento. Cuando te alejas del suelo solo puede ser para nadar o volar. No hay otras opciones. Si lo haces, asegúrate primero de saber volver a tierra. Qué gran verdad es esa que dice “Todo lo que sube, baja”.

Ningún ser humano ha sido diseñado para volar o nadar de forma continuada. Nuestro cuerpo, y también nuestro cerebro, fueron diseñados para estar en contacto con la tierra. La tierra es lo más sencillo, lo inmediato, aquello que tal vez no sepas explicar pero sobre lo que puedes vivir y enamorarte. Atrévete a perder el contacto prolongado con ella y asistiremos nuevamente a la mayor de tus caídas. Si me dais un buen conversador, prefiero a un sencillo pastor ante que a un conocido presidente.

Cuando todo el mundo quiere ser sofisticado, es extraordinario que tú seas sencillo.

6. Es extraordinario amar

En cualquier momento de tu vida, siempre puedes elegir entre TENER MIEDO o AMAR. Casi todo el mundo todo el tiempo tiene mucho miedo. Suele corresponder en periodos largos de tiempo en los que las personas piden a gritos RECIBIR. Y las veces en las que se permiten AMAR, es cuando se autorizan a sí mismos a DAR. El amor verdadero entre dos personas no consiste en que una de ellas ame a la otra sin esperar nada a cambio.

Cuando das amor de forma continua sin cuidarte o permitir que otros te amen, eso NO ES AMOR. Cuando recibes amor de forma continua sin cuidarte o permitir que otros reciban tu amor, eso NO ES AMOR. El amor es dar y recibir de forma continua cuidándote, permitiéndote disfrutar de otros y que otros te disfruten.

Cuando todo el mundo tiene miedo, es extraordinario que tú ames.

7. Es extraordinario conocer el silencio

En mitad de un mundo intoxicado por el ruido, la magia ya no es una chistera de la que sale una paloma, sino la práctica consciente del silencio. El silencio es un canal de conexión en sí mismo con aquello que eres y con el lugar en el que estás. Incluso en una ciudad llena de ruido, permanecer callado nos descubre nuevos universos. Como siempre digo, la mayor parte del tiempo hablar está sobrevalorado. Quién habla mucho, sin excepción, acaba siempre hablando demasiado.

El silencio es también parte del lenguaje. No recuerdo todas las conversaciones que he tenido con mis exnovias pero sí suelo recordar aquellos momentos en los que juntos simplemente disfrutábamos de “aquello”, fuera un atardecer, un paseo breve, una película o sexo. Cuando era muy pequeño escribí un poema que luego con los años encontré:

“No la amo por su voz ni por sus ojos / sino por el retrato exacto de la belleza que su imagen pinta en el silencio”

Cuando todo el mundo vive siempre teniendo algo que decir, es extraordinario que tú a veces te atrevas a vivir en el silencio.

8. Es extraordinario ser alguien diferente

Hasta este artículo había dos clases de personas: las normales y las diferentes. A partir de ahora habrá dos clases de personas: las diferentes y las indiferentes. Casi todo el mundo vive siendo indiferente, muy pocas personas viven siendo diferentes. Tardé muchísimos años en aceptar que yo era alguien diferente. Siempre he luchado por ser alguien normal. Hasta que entendí qué entendía el resto de personas por “la normalidad”.

Hay muchas personas que creen que hacer algo diferente les hace ser alguien diferente. Pero esto no ocurre casi nunca. Ser diferente es no ser indiferente. Ejercer tu responsabilidad con las personas que están en tu vida es ser alguien diferente. Y nada tiene que ver con que esto se haya hecho muchas o pocas veces en la historia de la Humanidad. Tiene que ver con esforzarte y tener un compromiso con aquello que eres y aquello de lo que formas parte.

Cuando casi todo el tiempo vive siendo indiferente, es extraordinario que te atrevas a ser alguien diferente.


Por David Criado. 

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